El SNCA fue creado conforme a repetir el patrón, en principio bien propuesto por el Sistema de Investigadores. De modo que se concedería beca a todo aquel que, dentro de su área, trabajara de modo constante, y que ofreciera productos de calidad, dados a conocer públicamente. El ejercicio del SNCA mexicano resultó ser algo distinto, contrario a lo originalmente propuesto. Se beca no en pocas ocasiones a personas con obra escasa, de calidad comercial, que permanecen en altos mandos de la burocracia, o que tienen medios de subsistencia que no requieren apoyos económicos.